Un doctor que lee una cifra inventada deja de creer todo lo demás. Por eso cada número de nuestras guías tiene su fuente, y aquí están todas, con la fecha en que las comprobamos.
Las reglas con las que escribimos
1
Cada cifra lleva su fuente. Si una guía dice un número, al final dice de dónde salió, con el enlace. Si no tiene fuente, se borra.
2
La fuente se lee, no se copia de otro lado. Abrimos la fuente original antes de citarla. Si una cifra solo aparece en resúmenes y no la pudimos ver donde nació, decimos lo que el estudio encontró, pero sin el número. Es el caso del estudio de Harvard Business Review de abajo.
3
Decimos de dónde son los datos. Si un estudio es de otro país, lo decimos cada vez. Un dato de Estados Unidos ayuda a entender, pero no describe a sus pacientes en Chihuahua.
4
Los casos son reales y dicen solo lo que hicimos. Cuando contamos un caso, decimos lo que DevMunk le hizo a esa persona, no lo que hizo ella. Su reseña va con sus palabras, sin corregirle nada.
5
Y decimos lo que no podemos prometer. Nadie puede garantizarle el primer lugar en Google ni que un paciente llegue a su cita. Lo que sí se puede es dejar de perderlos por lo que es evidente.
Las fuentes
Gurol-Urganci y otros, revisión Cochrane CD007458 (2013)
Con un recordatorio por mensaje de texto asistió 78.6 % de los pacientes, contra 67.8 % sin recordatorio. Funcionó igual que una llamada y costó menos.
La usamos en: «Recuérdela por mensaje al celular, un día antes» (El paciente agenda y no llega)
Ayuda de Perfil de Negocio de Google, «Cómo mejorar su posicionamiento local»
Google ordena los resultados locales por relevancia, distancia y prominencia. Las fichas completas y correctas tienen más probabilidad de aparecer, y más reseñas ayudan.
La usamos en: «Complete su ficha de Google: horario, fotos, servicios y teléfono» (Sus pacientes no lo encuentran)