Para consultorios dentales
El dolor de muela no espera a que abra el consultorio
El paciente con dolor escribe a la hora en que le duele: de noche, en fin de semana, en día festivo. Pregunta si lo pueden ver mañana temprano y cuánto cuesta una extracción o una endodoncia. El primer consultorio que le contesta con un horario se queda con la cita, y muchas veces con el tratamiento completo.
Así pasa
Domingo, 10:40 p.m. «Buenas noches, me está doliendo mucho una muela, ¿mañana tienen lugar? ¿Cuánto cobran por revisar?» El mensaje se lee el lunes a las nueve, cuando el paciente ya está sentado en otro sillón.
Qué contar para saberlo
Durante dos semanas, anote cuántos mensajes llegan con el consultorio cerrado y cuántos mencionan dolor. Son los pacientes con más prisa por agendar, y los que más rápido se van con otro.
¿Le pasa en su consultorio dental?
- Los lunes empiezan con mensajes de dolor que llegaron el fin de semana.
- Le preguntan el precio de limpieza, resina y extracción antes de preguntar por usted.
- Pacientes que escriben «¿atienden urgencias?» y no vuelven a contestar.
- Presupuestos de ortodoncia o implantes que se piden por mensaje y se contestan días después.
Si se reconoce en dos o más, esta página es para usted.
Lo que cuesta
Un paciente con dolor no compara precios: agenda con el primer consultorio que le contesta. Si esa noche no fue usted, la endodoncia, la corona y las limpiezas de los próximos años se van con él. Cuente los mensajes de dolor que llegaron con el consultorio cerrado y póngalos en la calculadora.
Muévale a los dos controles con sus números y véalo en pesos.
Se le están yendo aproximadamente
$72,000 al año
$6,000 al mes. Cálculo conservador: solo 3 de cada 10 contactos perdidos se habrían convertido en cita.
Cómo se resuelve
Aprende cómo contesta su consultorio. Qué tratamientos hace, cuánto cuesta la valoración, qué horarios tiene y qué decir cuando alguien escribe con dolor.
Le contesta al del dolor a medianoche. Con calma y sin diagnosticar: le dice cuándo lo pueden ver y, si describe algo urgente, le da el número de urgencias que usted eligió.
Le aparta el primer espacio de mañana. El paciente elige entre los horarios que usted dejó libres y la cita queda puesta antes de que usted abra.
Lo clínico se queda con usted. Si preguntan qué tienen o qué medicina tomar, el asistente pasa la conversación a WhatsApp con una persona de su equipo.
Lo que se cuida en un consultorio dental
El asistente no le dice a nadie qué tiene ni qué tratamiento necesita, y no recomienda medicamentos. Si el paciente describe algo que suena a urgencia, como la cara inflamada, fiebre o un sangrado que no para, le da el contacto de urgencias que usted defina y le ofrece el primer horario disponible.
Lo que no le prometemos
El asistente no da diagnósticos, no interpreta estudios y no inventa precios. Si no sabe, lo dice y lo pasa con usted. Eso no es una limitación que escondamos: es la razón por la que se puede poner en el sitio de un consultorio.
Preguntas frecuentes
¿El asistente puede dar precios de tratamientos dentales?
Solo los que usted le dé, y como usted los quiera dar: precio fijo, «desde» o «se define en la valoración». Si alguien pregunta por algo sin precio cargado, contesta que se lo confirman en consulta y no inventa una cifra.
¿Qué pasa si el paciente manda una foto de su diente?
No la interpreta. Le explica que el dentista tiene que revisarlo en persona y le ofrece los horarios para su valoración.
¿Puede agendar urgencias fuera de los horarios normales?
Solo en los espacios que usted deje abiertos. Si quiere reservar un hueco diario para urgencias, se configura así, y el asistente se lo ofrece primero a quien llega con dolor.
¿Le pasa en su consultorio dental?
Empiece por lo que puede hacer usted esta semana: la guía trae las señales, cinco pasos y tres mensajes para copiar, y al final un minuto para calificar su consultorio dental.
O véalo resuelto en su propio sitio
Le mostramos cómo se vería su sitio con el asistente funcionando, en 24 horas, gratis y antes de que pague un peso. Si no le convence, ahí queda.