Para nutriólogas y nutriólogos
La decisión de empezar con la nutrióloga se toma de noche
Casi nadie decide empezar un plan de alimentación a media mañana. Se decide el domingo en la noche, después de un fin de semana pesado, o el día que el médico dijo que había que bajar el azúcar. En ese momento la persona escribe, pregunta cuánto cuesta la consulta y si incluye el plan, y quiere empezar esta semana.
Así pasa
Domingo, 9:30 p.m. «Hola, quiero empezar un plan para bajar de peso. ¿Cuánto cuesta la primera consulta y qué incluye?» El lunes, cuando llega la respuesta, el impulso ya pasó.
Qué contar para saberlo
Cuente cuántos primeros mensajes llegan en domingo o lunes temprano, y cuántos de esos agendaron. Ese momento de decisión dura poco.
¿Le pasa en su consultorio de nutrición?
- Mensajes de domingo en la noche de personas que quieren empezar «ya».
- Le preguntan si la consulta incluye el plan, la medición de composición corporal o el seguimiento.
- Pacientes que preguntan si hay consulta en línea.
- Pacientes en seguimiento que escriben dudas de su plan a cualquier hora.
Si se reconoce en dos o más, esta página es para usted.
Lo que cuesta
La decisión de empezar se toma de noche, después de verse en una foto o de leer un resultado de laboratorio. Si nadie contesta, al día siguiente la motivación ya bajó y la consulta no se agenda. Cuente cuántas personas le preguntan el precio y nunca llegan a la primera cita.
Muévale a los dos controles con sus números y véalo en pesos.
Se le están yendo aproximadamente
$72,000 al año
$6,000 al mes. Cálculo conservador: solo 3 de cada 10 contactos perdidos se habrían convertido en cita.
Cómo se resuelve
Aprende cómo es su consulta. Cuánto dura la primera, si incluye medición de composición corporal, si atiende en línea y cada cuánto son los seguimientos.
Le contesta mientras la persona sigue decidida. Precio, horarios y qué llevar a la primera cita, en el momento en que lo pregunta.
Agenda la primera consulta. La persona elige el horario y le llega la confirmación, sin esperar a que usted abra el WhatsApp.
No da planes ni consejos. Las dudas sobre alimentación, suplementos o el plan de un paciente se le pasan a usted, que es quien las contesta.
Lo que se cuida en nutrición
El asistente no da planes de alimentación, no sugiere suplementos y no contesta dudas sobre el plan de un paciente: eso lo hace usted. Si alguien menciona un trastorno de la conducta alimentaria, un embarazo o una enfermedad como la diabetes, solo le confirma que usted lo atiende en consulta y le ofrece la cita.
Lo que no le prometemos
El asistente no da diagnósticos, no interpreta estudios y no inventa precios. Si no sabe, lo dice y lo pasa con usted. Eso no es una limitación que escondamos: es la razón por la que se puede poner en el sitio de un consultorio.
Preguntas frecuentes
¿El asistente puede contestar dudas sobre el plan de mis pacientes?
No. Contesta horarios, costos y cómo es la consulta. Las dudas del plan le llegan a usted, para que las conteste como siempre.
¿Puede agendar consultas en línea?
Sí, con su propio horario si quiere separarlas de las presenciales, y con el enlace de la videollamada en la confirmación.
¿Puede explicar qué incluye mi primera consulta?
Sí, con lo que usted le escriba: duración, mediciones, si el plan se entrega ese día y cómo es el seguimiento.
¿Le pasa en su consultorio de nutrición?
Empiece por lo que puede hacer usted esta semana: la guía trae las señales, cinco pasos y tres mensajes para copiar, y al final un minuto para calificar su consultorio de nutrición.
O véalo resuelto en su propio sitio
Le mostramos cómo se vería su sitio con el asistente funcionando, en 24 horas, gratis y antes de que pague un peso. Si no le convence, ahí queda.