EL PROBLEMA
La agenda se lleva a mano
Agendar por teléfono cuesta más de lo que parece: no es la llamada, es la consulta que se interrumpe, el mensaje que se contesta tarde y el renglón que quedó ilegible.
Cómo se ve en su consultorio
- Tres mensajes de ida y vuelta para acordar una hora.
- Dos personas apuntadas a la misma hora.
- La agenda vive en una libreta, y solo una persona sabe leerla.
- Si esa persona no vino, nadie sabe qué hay hoy.
Lo que cuesta
Súmele el tiempo, no las llamadas: cada cita agendada a mano son minutos de alguien a quien usted le paga.
Muévale a los dos controles con sus números y véalo en pesos.
Se le están yendo aproximadamente
$72,000 al año
$6,000 al mes. Cálculo conservador: solo 3 de cada 10 contactos perdidos se habrían convertido en cita.
Cómo se resuelve
Usted define sus horarios una vez: días, horas, duración por servicio y los huecos que no quiere que nadie ocupe.
El paciente elige y agenda solo, desde su teléfono, sin llamar.
A usted le llega el aviso en el momento, y la cita aparece en su calendario.
Los cambios los hace él. Cancelar o mover no le cuesta a usted ni una llamada.
Lo que recibe
Citas en línea desde su página, con sus horarios y sus servicios.
Aviso inmediato de cada cita nueva.
Su agenda en un solo lugar, que puede ver cualquiera de su equipo.
Lo que no le prometemos
No le vamos a cambiar la forma de trabajar. Si prefiere confirmar cada cita a mano antes de aceptarla, así se configura.
LA GUÍA
¿Se la mandamos por escrito?
Ya vio su resultado. La guía trae lo mismo con calma: qué revisar, en qué orden y qué puede arreglar sin contratar a nadie.
Cómo pasar su agenda a un sistema en línea sin perder ninguna cita
¿Le pasa en su consultorio?
Le armamos una vista previa de su sitio en 72 horas, gratis y antes de que pague un peso. Si no le convence, ahí queda.